Aunque ocupa un sólido lugar desde hace décadas dentro de los catálogos de suplementos nutricionales saludables y su consumo es más que notable, el perfil más bien bajo de la levadura de cerveza la convierte en un tesoro poco reconocido.
Se obtiene de la fermentación de la cebada o el trigo, usándose para elaborar cervezas y pan, tratándose en esencia de un microorganismo, lo que justifica su elevado contenido en proteínas de alto valor biológico.
La levadura aporta notables cantidades de fibra, así como de selenio, cromo, hierro, calcio y zinc, siendo una fuente complementaria de vitaminas B1, B2, B6, ácido fólico y niacina. También contiene antioxidantes clave como el glutatión.
Se suele usar para mantener óptimas la piel, las uñas y el pelo, ayudando a la regulación intestinal, del…
