Conocido también, ante su impronunciable nombre, como ginseng hindú, este arbusto asiático contiene en su raíz y bayas un adaptógeno natural usado para situaciones de mayor exigencia física e intelectual, reduciendo la sensación de fatiga y controlando los niveles de estrés.
Puede ser una alternativa a otros adaptógenos que no se toleran o que, por ejemplo, aumentan la tensión arterial, como el guaraná, la cafeína o el eleuterococo.
Se ha observado que tiene efectos relajantes a nivel cerebral, así como antiinflamatorios, antioxidantes e inmunoestimulantes, reduciendo la tensión arterial y regulando los lípidos y la glucosa en sangre.
Debe evitarse en el embarazo y la lactancia, en enfermedades autoinmunes, cirugía, trastornos del tiroides y en situaciones que requieran estar en alerta, en este caso por su efecto sedante.…
