En el Evangelio de Lucas se dice que, durante la crucifixión de Jesús en el Gólgota, «el Sol se oscureció». En Lucas (23:44-45) leemos: «Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó en oscuridad. El sol dejó de brillar, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Jesús gritó con fuerza y dijo: –¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió».
Y esto, más allá de interpretaciones sobrenaturales y divinas, si sucedió realmente pudo tratarse, como barajan hoy los astrónomos, de un eclipse. El 24 de noviembre del año 29 d.C. hubo uno que pasó por Siria e Irak, y aunque no fue total, parece ser que en Judea, donde tuvo lugar la Pasión, fue casi completo. ¿Sería…
