Entre las cejas, en medio de los ojos, como un agujero en el meridiano que separa el lado izquierdo del lado derecho del cuerpo, se encuentra el llamado “tercer ojo”, uno de los chakras centrales del cuerpo, el Ajna Chakra.
Sirve para conectarnos con lo divino en términos energéticos, algo así como la memoria de todas las vidas reencarnadas (Akasha). El tercer ojo ve y contempla, conecta lo material y lo inmaterial, y al hacerlo, despierta el último de los puntos energéticos, aquél que nos conecta con lo superior, el chakra de la coronilla o Sahasrara, la puerta a una nueva conciencia espiritual.
En Astrología este punto de conexión está representado por Neptuno, el planeta de la memoria inconsciente, el dios del agua que lo disuelve todo, la fuerza de…
