Atlético y robusto. ¿Se puede pedir más a un deportivo? HAY QUE EMPEZAR DICIENDO QUE LAS primeras críticas al Z4 en 2003, cuando vino a suceder al Z3, no fueron muy amables. "Como un mono recién caído de un árbol", fueron algunas de ellas, para que te hagas una idea. El roadster, con denominación interna E85, se montaba en la fábrica de Carolina del Sur, en Estados Unidos, y se volvió más grande, pesado y caro que su antecesor. Pero, ante todo, era un auténtico Bangle. Así se apellida el anterior jefe de Diseño de la marca. Y sus polémicos bocetos, para este y otros modelos, generaron bastantes discusiones entre los fans más puristas.
Quince años después nos hemos acostumbrado a los excesos estéticos de la industria automovilística y…