“Si nunca se hubieran dado las huelgas en este centro, no podríamos haber concebido este coche de carreras tan rápido"Horst Müller HAY QUE IMAGINARLO MÁS O MENOS ASÍ: fuera, en la calle, los estudiantes bullen mientras dentro, en la universidad, dos jóvenes trabajan, para cumplir su sueño.
Existe una película de Súper 8 de hace 50 años que muestra a Horst y Falk Müller en plena faena. Los dos jóvenes, en torno a los 30 años, no son parientes, aunque se apelliden igual. Tampoco eran estudiantes ya. Eran dos jóvenes ingenieros que se habían quedado en la Universidad de Siegen (Alemania), concretamente en la Escuela de Investigación e Ingeniería, para construir un coche de competición: ligero, bajo y veloz.
Tenían todo el tiempo del mundo, trabajaban por las mañanas,…