DOS MARCHAS más tiene el convertidor de par del Insignia, respecto al cambio manual. Pero, con todo, esas dos últimas giran, a 130 km/h, a un régimen similar. Menos vueltas, tal vez, habrían contenido el consumo, si tenemos en cuenta que, junto a los 1.328 euros extra que cuesta el automático en el Insignia 2.0 D, supone 0,5 litros de diésel más cada 100 kilómetros.
Además, el automático hace su trabajo bien, pero no es perfecto. A veces, la gestión electrónica se aturulla. No es algo dramático, pero al reducir no siempre elige en primer lugar la marcha idónea. A la gestión del cambio le falta algo de precisión. A esto hay que añadir que, al acelerar, la entrega del par a partir de las 1.700 vueltas es un poco…