A todos los efectos, “el accidente de bicicleta se considera un atropello”. La experiencia nos demuestra que, con excesiva frecuencia el peatón, así como el ciclista y, en algunos casos, también el motorista, suelen quedar en desventaja en caso de atropello. Esto es, no sólo por la gravedad de las lesiones que suelen sufrirse en este tipo de accidentes, sino porque, al quedar inconsciente o proceder a su evacuación hospitalaria de inmediato, se le veta la posibilidad de ofrecer su versión de lo ocurrido, quedando, por lo tanto, a merced de la versión del conductor del otro vehículo. Éste último, en el ánimo de evitar las responsabilidades suele ofrecer una versión sesgada y en beneficio propio, o bien se da directamente a la fuga en muchos casos. Los peatones, por…
