1 En búsqueda de la unidad.
A la hora de crear una atractiva y coordinada composición con jarrones, juega con las alturas, tamaños y formas, pero siempre busca un punto en común como el color o que pertenezcan a una misma colección, como el conjunto Kyoto, de Parlane.
2 Llénalos de flores.
Por sí mismos, ya son un elemento decorativo, pero si les acompañas con flores, su efecto embellecedor se multiplica. Elige modelos altos y abertura curvada, para flores de tallos altos y delgados, y ejemplares bajos y redondeados o rectangulares para tallos cortos.
3 Cocinas floridas.
Deja que jarrones y flores invandan toda la estancia. Plantas aromáticas, cactus, pequeñas macetas... Y si tienes un mini office, acompaña tu jarrón con un ramo en un mueble auxiliar, no en la…