No es un Ford Kuga nuevo, sino un lavado de cara, pero un lavado de cara tan exhaustivo que parece un Kuga… nuevo. Me explico, que no va de juego de palabras. Salta a la vista que desde la base del Kuga que aún se vende, por cierto, un best seller para la firma del óvalo que en versión híbrida enchufable es de los habituales en el top comercial europeo, cambia al completo. Nueva parrilla (aloja el logo), faros de diodos (enlazados por una banda también LED, pueden ser incluso matriciales), paragolpes, capó, pilotos traseros (ligeramente distintos)… En conjunto se ve más robusto, más en la inédita versión Active, con molduras plateadas en los bajos que confieren un aire más aventurero y chasis 10 mm más alto delante y 5…
