Son muchos y variados los videojuegos que se han creado a partir de películas taquilleras como, por ejemplo, Star Wars, Matrix, El señor de los Anillos o los filmes del universo Marvel. Sin embargo, el caso contrario, es decir, convertir los videojuegos en películas, se da con menor frecuencia y no siempre con el éxito esperado. Ahí están los fiascos de Super Mario Bros o Doom, dos películas para olvidar; o las aceptables Prince of Persia: Las arenas del tiempo, Lara Croft: Tomb Raider, la saga Resident Evil o Angry Birds, que tuvieron un mejor recorrido en taquilla. A todas ellas también se sumaron el año pasado Assassin’s Creed y Warcraft. El origen, vapuleada por la crítica pero que resultó el título de película basada en videojuego más taquillero de…