Quien guarda, halla... y acumula. Soy de los que piensan que, hace ya bastante tiempo, sobrepasamos los límites de guardar –desde un punto de vista digital– y no hacemos otra cosa que acumular por acumular, en ciertos casos de forma compulsiva. Así, almacenamos todo tipo de contenidos y ficheros en una larga lista de dispositivos: ordenadores, unidades de disco y, desde hace unos años, también smartphones y ¡hasta la nube!, son fieles aliados a la hora de custodiar todos nuestros recuerdos en forma de 0 y 1. Y no hablamos de poca cosa, son decenas de miles las fotos, vídeos y documentos personales que atesoramos, por norma general irrepetibles, y que juntos hacen que el saber ocupe cada vez más espacio –según IDC la tasa anual mundial de creación de…
