Algo tan sencillo y cotidiano como cargar el móvil con un ‘powerbank’, hace unos años era considerado magia. A día de hoy, es algo habitual y somos muchos los que llevamos uno en la mochila, e incluso varios cuando salimos de vacaciones. Pero los powerbank de bolsillo dan para lo que dan (entre una y cinco cargas del móvil) y, cuando sus baterías se agotan, no queda otra que volver al enchufe. Pero ¿y si no hay uno disponible?
Para todo y para todos
Por si fuera poco, actualmente, quien más, quien menos, tiene un móvil, un portátil, un eReader, incluso un tablet… Y, si son varios los miembros de la familia, la necesidad de energía se multiplica. En casa, salvo apagón, no hay problema. Pero ¿y si hacemos una…