Los papeles han cambiado. La empresa, que hasta ahora tenía todas las de ganar, se disputa hoy el ingenio en una competencia global. Sí, amiga: el talento, o sea, tú, es objeto de seducción, formación y proyección. Sobre todo en las compañías de la nueva economía, donde la creatividad de los empleados se ha convertido en la llave de la innovación, y su potencial e ideas valen oro. Por eso, si no te ves a ti misma con este arranque, si aún no te has planteado tu carrera estratégicamente, es el momento de cambiar el chip y hacerlo. Objetivo: ser esa fuente de energía intelectual que pone todo en marcha y es un lujo contratar. Marta Mouliaá, especialista en Desarrollo de Personas, cree que es la suma de «inteligencia, competencias,…
