Hace un mes, una amiga me contó que estaba obsesionada con las horas espejo, formadas por cifras que se repiten y que, según ella, tratan de decirte algo. «Mira en TikTok», me animó. Tras consultar algunos vídeos, comprendí que se trataba de visualizar horas que duplican el mismo dígito. Las doce de la noche, o 00:00, sería un buen ejemplo. Acto seguido, el algoritmo detectó mi interés y empezó a aparecerme contenido relacionado por todas partes. Lo peor es que comencé a despertar en mitad de la noche… ¡a las horas espejo! Y, de repente, no podía evitar fijarme en los relojes. ¿Qué me estaba pasando?
¿Mensaje o decreto?
Este fenómeno se han convertido en una tendencia. Hay quien lo ve como un juego, otros lo consideran un mensaje. «Según…
