Aunque no lo queremos en la vida real, cuando se trata de ficción la respuesta siempre es "sí" a un buen drama. Por eso, la vida de Julien, Zoya, Obi, Audrey, Max, Aki y el squad entero nos cautivó en el reboot de una de las historias más icónicas de la década, Gossip Girl*. Y ahora que hemos vuelto a ser aspirantes de la élite de Manhattan, estamos disfrutando de grandes momentos de moda, escenas sexys y discusiones familiares dignas de Thanksgiving, aunque la realidad es que la primera temporada sirvió para conocer a nuestros nuevos Gen Z favoritos, quienes son muy social y políticamente conscientes, pero, la verdad, nos ofrecen una buena dosis de rivalidad entre ellos que, sin duda, no nos resistimos a ver. Afortunadamente, la segunda temporada…