Con un apellido como el suyo ( del Júcar ), te puedes imaginar la importancia que ha tenido este río en la historia de la localidad.
Ya desde la carretera te enamorarás de la silueta de este pueblo –situado a 64 km de la capital albaceteña–; de la disposición de sus casitas, desparramadas sobe la hoz que dibuja el Júcar; y, por supuesto, de su fortaleza, la que le da nombre a esta villa: Al-Kalá significa castillo en árabe.
Esto explica por qué de un tiempo a esta parte esta ciudad, eminentemente agrícola, se ha convertido en un potente polo turístico de la zona. Además, la villa, Conjunto Histórico-Artístico, cuenta con otras visitas imprescindibles, como la plaza de toros, una de las pocas irregulares que existen en España, y el…
