Como una isla en lo alto de un cerro, rodeada de murallas y al borde el pantano de Linares, este pueblo segoviano parece permanecer así desde que templarios y caballeros recorrían sus calles. A que se haya mantenido casi igual que en tiempos medievales ha contribuido la construcción del embalse, en los años 50 del pasado siglo, y que inundó campos, edificios e hizo que mucha población emigrara. Junto al Puente Nuevo, de ésta época, se puede ver en verano, cuando las aguas están bajas, los restos del antiguo puente, una bella estampa sumergida casi todo el año.
Maderuelo cuenta con apenas seiscientos habitantes, pero muchos son los visitantes que paran aquí, por ser uno de “los pueblos más bonitos de España”, por el encanto de sus calles y edificios…