Ha sido el único español galardonado con el premio Pritzker, los Oscar de arquitectura –hasta este mismo año, en que ganó el estudio catalán RCR– y, en su estantería, atesora distinciones tan prestigiosas como el RIBA Gold Metal o el Príncipe de Asturias de las Artes y, más recientemente, el Premio Nacional de Arquitectura.
Con 80 años recién cumplidos, el gran teórico de esta disciplina asegura sentirse satisfecho: sus cubos están repartidos por todo el mundo y su particular forma de entender diversas construcciones –ha planteado desde estaciones de tren hasta aeropuertos, museos, hospitales o catedrales– son objeto de estudio y, sobre todo, elementos vivos que ya no le pertenecen.
Hasta el 11 de junio, la trayectoria de este creador navarro puede verse en el Museo Thyssen Bornemisza, una de…