Le pilló no sé qué miura de la retórica, el otro día, a Ortega Cano, al ponerse en pie, en el plató de Ana Rosa, y dejar una frase de hemeroteca inolvidable: “Te prometo una cosa. Todavía mi semen es de fuerza. ¡Vamos a por la niña!”. Merecería, el hombre, haber dicho eso bajo evidente comicidad. Pero no, iba en serio. Hay muchos modos de pedirle a una mujer otra oportunidad, pero este modo de Ortega Cano, para Ana María Aldón, es de una torería casi inadmisible. Y digo casi porque él me provoca cierta ternura, aún, de hombre que ha enviudado de muchas cosas en la vida, hasta ser un poco o un mucho un viudo de sí mismo. Poco se parece al que fue. Muy poco. La frase…