Ha dado Francisco Rivera una entrevista en tele, en viernes noche, y la entrevista aún dura, según era previsible. Quiero decir que habló de él mismo, y de terceros, incluyendo a sus hermanos, a su ex, Eugenia Martínez de Irujo, y a la inevitable Isabel Pantoja. De manera que luego han ido soltando por ahí su opinión al respecto los aludidos, o algunos de esos aludidos, y hasta la callada por respuesta nos vale. Pero yo no he encontrado gran novedad atronadora en las declaraciones de Francisco, salvo la puesta en claro de las adicciones de su madre, y de la contienda de esta, cuando denunció por lo público malos tratos públicos, y aquello no prosperó. Comprendo que los asuntos de Carmina Ordoñezya importen o impresionen poco, y sí aquellos…