José María Almoguera es el último del clan Campos que se encarama a la industria de la fama, con lo que ya se avala, renovadamente, lo que veníamos viendo desde hace un rato largo: la familia es la familia, pero además es un empleo. Un empleo de plató, o exclusiva, donde existe el libro de familia, como título de iniciación, pero sobre todo el litigio por resolver, que es lo que tiene gancho o morbo, ante la audiencia. La felicidad es poco negocio, o ninguno. José María ha sostenido mucho tiempo el anonimato, pero finalmente ha decidido presentarse a la tele, a confesar que su madre, Carmen Borrego, no es una abuela ejemplar, según él entiende la condición de abuela, y la condición de ejemplar. Se inaugura así como el…