Camilo Blanes fue un día Camilín, y después ha sido Sheila Devil, que es en lo que anda. Empezó a ponerse pelucas diversas, pero resulta que la peluca ya iba por dentro, porque ha acabado viéndose mujer. Él mismo, o sea, ella misma lo anunció en redes, sepultando el álbum de fotos que le acreditaban de chaval. Su futuro, así, se iba a llamar Sheila Devil, que es ya el presente. Y en su presente ha asomado la Policía. La pillaron con una dosis alta de sustancias y tuvo que cumplir una noche en el calabozo, bajo la acusación de tráfico de estupefacientes. Decía un Rolling Stone que él no tuvo problema con la droga sino con la Policía, y la frase pudiéramos emplearla para ella pero no tanto, porque…
