Enérgica, sonriente, incansable, valiente... Mabel Lozano (Villaluenga de la Sagra, Toledo, 1967) es un torbellino que deja huella por donde pasa. Nunca pierde el optimismo. Tampoco lo hizo cuando en 2020 –al principio de la pandemia del covid-19 que nos encerró en casa durante meses– le diagnosticaron un cáncer de mama. «Afortunadamente, estaba en un estadio incipiente», recuerda aliviada. «Escuchar la palabra cáncer entonces, sola, fue muy duro. Muchos ancianos morían de covid en el mismo hospital». Desde entonces, la cineasta y activista por los derechos de las mujeres (por los derechos humanos, vaya) ha hablado de su enfermedad alto y claro. «Al pan, pan. Y al cáncer, cáncer», dice. Y ha servido de inspiración a muchísimas mujeres. Por ello, el pasado mes de octubre recibió el ELLE x Hope…
