Cuando uno decide emprender, tal vez, lo primero que piensa es en lanzar algo desde cero. Y eso implica un tiempo de creación y desarrollo, de prueba, de validación, de búsqueda de mercado y de clientes… Existe otra opción, menos utilizada, que consiste en adquirir un negocio, que ya opere en el mercado, y que, bien o mal, ya ha superado esa fase previa. Es decir, que ya cuenta con ese recorrido y su propietario, por el motivo que sea, decide venderlo. Y esa segunda posibilidad, deberías valorarla.
“Es mucho más fácil empezar con un negocio que ya funciona. Es una forma de evitar el riesgo inicial que conlleva tener una nueva idea de negocio y no saber, a priori, si funcionará, si no existe otra parecida en el mercado,…
