Lorena y su madre, de profesión heladera, deciden montar juntas su propia heladería artesanal. Ofrecerán un producto de calidad en un local en alquiler a pie de calle, ubicado en una zona próxima al centro histórico de Valladolid , de 110 m2 (50 m2 para la zona de clientes y 60 m2 para la zona de trabajo y obrador). Se prevén las siguientes inversiones en inmovilizado material: reforma y acondicionamiento interno y externo del local, 9.000 €; maquinaria (cámara de congelación, mantecadora pasteurizadora, abatidor de temperatura, vitrina para cubetas, vitrinas expositoras...), 27.000 €; utensilios (cucharas, paletas, recipientes, etc.), 2.000 €; decoración y mobiliario para la zona de clientes, 3.000 €, y equipos informáticos, 1.500 €. En el inmovilizado intangible se incluyen los programas informáticos de gestión, por valor de 400…