Impartir formación online es una buena opción, tanto para complementar otras actividades o incluso, quizás, como actividad principal. Los principales demandantes son las empresas y los profesionales que pretenden mejorar sus conocimientos y empleabilidad mediante formación lingüística, informática, de gestión, etc. Pero también se abren buenas perspectivas en el ámbito del tiempo libre, para personas que quieran profundizar en sus pasiones o intereses: cocina, jardinería, salud, estética, etc.
¿Cómo monetizar la formación online? Principalmente hay dos vías: pago único con acceso de por vida al curso o suscripción, generalmente mensual, para recibir contenido periódicamente. Para empezar con la formación online no se requieren grandes desembolsos y existe el aliciente, una vez creado el curso, de conseguir ingresos pasivos. Eso sí, son muchos los competidores: la formación presencial, propuestas similares online…