Si te gusta el cine, más de una vez habrás visto cómo se construye el retrato robot de un criminal. A través de un dibujo se representa la imagen y se le añaden una serie de características que le identifican. Lo mismo debes hacer para definir el retrato robot de tu cliente ideal (que, por supuesto, no es un criminal).
Además de mostrar tus habilidades con el dibujo y ponerle nombre y apellido (se creativo), en ese retrato robot deberás incluir:
• Aspectos demográficos: Edad, género, estudios, lugar de residencia, situación familiar, ocupación, ingresos medios, nacionalidad, idioma…
• Preferencias: Intereses (por ejemplo, afinidad por ciertos productos/servicios), pasatiempos, tipos de contenidos que consume y en qué formatos, aficiones, qué asuntos sociales le afectan, cuál es su compromiso con el medioambiente… •…