Las empresas pierden anualmente el 5% de sus ingresos por el fraude interno, según ACFE (Association of Certified Fraud Examiners). Pero hablamos de un fenómeno opaco, con pocos datos para su evaluación.
Así lo cree José María Blanco, director de Prosegur Research: “En muchos casos, estas situaciones no se denuncian y se solucionan internamente. En ocasiones, cuando se descubren, ha pasado entre 12 y 18 meses y, posiblemente, únicamente se detecte una parte pequeña del fraude total”, asegura.
Blanco define la amenaza interna como “aquellos actos u omisiones realizados por personas con una especial vinculación con la empresa que, de forma intencionada o no, comprometen la seguridad de la organización, afectando a recursos o capacidades”.
Los impactos para las empresas son variados y, en ocasiones, muy importantes, como daños a…
