El número 21 es una especi de amuleto para Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965). Él, que de joven era jugador de casino, apostaba siempre al 21. Desde entonces, su medida se rige por esta cifra, le jura fidelidad. Por ello, 21 son también las obras que este artista multidisciplinar o “hacedor de imágenes”, como él prefiere autodefinirse, expone desde finales de abril y hasta el 24 de julio en la Sala Alcalá 31 de Madrid (C/Alcalá, 31) bajo el título Cuidado con la cabeza, una colección de piezas de diferentes épocas –sólo hay cuatro inéditas– y en distintos soportes –dibujo, instalación, escultura, fotografía y vídeo– cuyo nexo es la idea de la metamorfosis, la cual implica la transformación y el tiempo.
La casa de Roig es como su obra:…
