UNA DE ESAS PELÍCULAS QUE HUNDE EL SUEÑO AMERICANO EN EL LODO No es la película más importante de todos los tiempos. Seguramente no esté entre las 100 primeras de ninguna clasificación. Tampoco es la película más significativa de 1976, porque ahí están Rocky, de John G. Avildsen, y Taxi Driver, de Martin Scorsese. No es la película más relevante sobre el mundo de la prensa, porque ahí están Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941), El año que vivimos peligrosamente (Peter Weir, 1982) y El manantial (King Vidor, 1949). No es una película que glorifique especialmente la profesión ni un retrato político-social de primer orden. No es el filme más significativo de Columbia, ni de sus dos super estrellas, Dustin Hoffman y Robert Redford, recordados más por Tootsie (Sidney Pollack, 1982)…
