Las buenas personas no son su especialidad. De hecho, Dafoe fue descrito en Village Voice como “la encarnación pálidamente bella del mal puro”. Pobre. Si es hablar de críos y le brillan los ojos. La directora de casting Antonia Dauphin replica que, en realidad, es un tipo muy dulce, “pero es difícil para él interpretar quien es, porque sus rasgos faciales son tan extremos que se come la pantalla. Tiene que encarnar a alguien fuera de lo común: retorcido, apagado, desviado, misterioso, enigmático”, enumeraba en el dominical de The New York Times. Vampiro y psicópata, Duende Verde, Pier Paolo Pasolini o Jesús de Nazaret: todo un baúl de disfraces con los que descollar, aunque ahora confiese que ha echado de menos que le llamaran para papeles convencionales. Su hábitat ha…
