Múnich es una ciudad cultural. Tiene teatros, óperas, montones de galerías... y mucho más que eso, pues es capaz de elevar placeres modestos a la categoría de obras de arte. La ciudad es testigo de la clase de su equipo de futbol, el Bayern Múnich, disfruta de la sofisticación de la marca BMW y sus plantas de producción y, sobre todo, presume de la artesanía de su cerveza, que alcanza su punto de máximo esplendor durante el Oktoberfest, cuando 6,5 millones de litros de pilsner se consumen en tan sólo un par de semanas sin generar peleas de por medio entre los locales. ¡Prost!
Qué beber
Lo sabemos, a los bávaros los vuelve locos la cerveza (dato: en el estado hay más de 700 fábricas) y el mejor lugar para…
