”En 2006, tres compañeros y yo nos quedamos atrapados en una pequeña tienda de campaña con una gran tormenta fuera, en mitad de una travesía de casi 2,000 km en la Antártida”, explica Patrick Woodhead, explorador polar y fundador de White Desert Antarctica. “Y nos preguntamos por qué sólo los científicos y los antiguos exploradores habían visto la Antártida real. Es decir, hay mucha gente que hace cruceros que bordean la periferia del continente, pero el interior casi no ha sido visitado”. De esa primigenia idea nació, tiempo después, White Desert Antarctica, un lujoso “safari” polar que ha tenido, entre otros, al príncipe Harry como invitado. Patrick y su mujer, Robyn, se encargan de descubrir el verdadero Polo Sur a aventureros con suficiente dinero en el bolsillo como para permitirse…