El 28 de abril de 1945, Benito Mussolini fue ajusticiado por un grupo de comunistas italianos encabezados por Walter Audisio. Su cuerpo, colgado junto al de su amante, Clara Petacci, quedó irreconocible, marcando, con ello, el fin de la guerra. Los dolores del pueblo italiano, sin embargo, no culminaron ahí. A pesar del anhelo por reconstruir y forjar una nueva nación, en los primeros años de la posguerra predominó un ambiente marcado por el hambre, la pobreza y la falta de empleo. En Ladrón de Bicicletas, obra icónica del neorrealismo italiano, Vittorio de Sica nos describe esa realidad a través de la historia de Antonio Ricci, un padre de familia al que le es robada su bicicleta, la cual es su única fuente de trabajo. Movido por un profundo amor…
