Llevo varios días craneando cómo voy a lidiar con la intensidad y el melodrama que invade estas fechas. Trato de eliminar frasecitas como “¡qué rápido se pasó!” o “se nos fue volando”, entre otros clásicos clichés para enmarcar. Mientras unos sufren por el cambio en el calendario, como si el tiempo fuera ‘La amenaza fantasma’ de lo que dejaron inconcluso, nosotros nos ponemos serios, sin dejarnos caer en la nostalgia de la época decembrina. Concluye el año viejo, no se acaba el mundo, pero Star Wars sí… (perdón, no sabía cómo darles la noticia, ahora dejaré de hacerme el fuerte y escribiré sin llorar). Con la misión de darle punto final a la saga más amada del cine, J.J. Abrams, realizador de El ascenso de Skywalker, fue el elegido de…
