Los sueños, a veces, se cumplen. Y así ha sido con OSA. Sus capitanes son viejos conocidos, Jorge Muñoz y Sara Peral, que han puesto toda su pasión para hacer funcionar este ambicioso proyecto que les ha costado gestar más de dos años. Ambos pasaron por las cocinas de Mugaritz; después, sus carreras se separaron, hasta volver a encontrarse aquí. En 2021, Jorge abandonó las cocinas de Picones de María, para centrarse en un proyecto propio, algo tan personal y diferente, que todo el que lo prueba, sueña con repetir. Y lo es por muchas razones. La primera, por la elección del lugar, en la ribera verde del Manzanares, que hace que uno piense por un momento que no está en Madrid. La segunda, por el espacio en sí, una…