“Desde hace años quiero hacer una comedia loca, o una romántica. ¡Me encantaría ser Bridget Jones!”. Hay compañeros que tienen la suerte de poder hacer lo que quieren, cuando quieren. No es mi caso. Desde que empecé, he tenido que luchar para sacarme de encima la imagen de chica guapa, de la modelo que quiere ser actriz. En mis inicios, todos los papeles que me ofrecían estaban cortados siguiendo el mismo patrón. De no haber peleado por roles distintos, no habría llegado donde estoy hoy. La gente me veía como un florero. Bonito, sí, pero un florero. Olga Kurylenko (Berdyansk, Ucrania, 1979) reconoce no haber deseado nunca la suerte de nadie, que lo suyo ha sido todo trabajo, trabajo y más trabajo. Pero algo tendrá que ver la fortuna cuando…
