DJ y diseñador de muebles, paraVirgil verdaderamente el cielo era el límite. En esta colección el airbrushing protagoniza t-shirts e interviene el monograma en piezas de piel que también se reinterpretan en chamarras de pelo. Los cuadros de los tableros de ajedrez adornan diferentes prendas y el Damier de la casa francesa se ve intervenido por el tapiz cultural de Virgil, efectos tridimensionales y trompe l'oleil. Crochet, flores, nylon o cuero en patchwork, el juego es infinito y logra su cometido: sorprender a todos y desear tener todas las piezas. Largos diferentes se presentan en siluetas, faldas, pantalones, kilts, cultura y subcultura que empoderan la silueta masculina, la actualizan y refrescan para presentarla como una propia del siglo XXI. Colores sólidos, cadenas, oro, anillos de frutas, el imaginario deVirgil en…
