El cocido madrileño vuelve a la mesa como regresa el invierno: despacio, humeante, reconfortante. Plato de herencia y encuentro, hoy se renueva sin traicionar su alma. En Madrid, cuatro direcciones reinterpretan este icono desde miradas muy distintas, unidas por el respeto al recetario. En La Cocina de Frente (Ibiza, 40), el cocido se sirve como un menú degustación: comienza con croqueta de ropavieja, sigue con una sopa limpia y sabrosa, da protagonismo a las verduras y culmina con carnes nobles y un delicado final de tuétano y apio. Tradición con licencias creativas y un precio ajustado: 38 €. En el antiguo palacete de La Biblioteca de Santo Mauro (Zurbano, 36), el cocido se convierte en un ritual elegante de tres vuelcos: garbanzo pedrosillano, pelota, morcillo, panceta ibérica, tuétano y coquelet,…