El desierto de Atacama (Chile) es el lugar más seco de la Tierra, y sin embargo tiene vida. En sus 105.000 km2 conviven desde hace tres millones de años volcanes, géiseres, lagunas, dunas y una biodiversidad que incluye llamas, flamencos e incluso pingüinos. Testigos de ello, además de los aventureros que se enfrentan a la altura y al clima extremos, son los habitantes de los pueblos que allí se levantaron, como San Pedro de Atacama, Machuca o Toconao. La cultura chinchorro, caracterizada por un curioso sistema de embalsamamiento, emergió en este desierto, y sus cuidadas momias son Patrimonio Mundial de la Unesco. Atacama fue escenario, en 1879, de la guerra del Pacífico entre Chile, por un lado, y Bolivia y Perú, por otro, saldada con la victoria del primero. En…