› Durantelos meses de la batalla del wolframio y las negociaciones con los aliados, España paralizó oficialmente las exportaciones del mineral, tal y como había propuesto el ministro de Asuntos Exteriores, el conde de Jordana. Pero la realidad fue muy otra. Actuando de espaldas a Jordana y con la aprobación de Franco, el ministro de Industria y Comercio, Demetrio Carceller (abajo, en el centro, con el alcalde de Barcelona, Miguel Mateu, a la izqda., en Barcelona en 1944), organizó el envío de 491 toneladas de wolframio a Alemania, con el apoyo de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda, RENFE y el consulado español en Hendaya. Ni más ni menos.
› Por su parte, entre los aliados, el primer ministro británico, Winston Churchill, consciente de la importancia del aprovisionamiento de…
