De un modo u otro, este remake aunará las tres grandes etapas canónicas que ha atravesado la saga en veinte años.
Resident Evil 2 (1998) es, obviamente, la base de este remake. Las cámaras estáticas, los fondos prerrenderizados o el control "tipo tanque" han pasado a mejor vida, y se han añadido novedades, pero el desarrollo general de la aventura se mantendrá: argumento, personajes, escenarios, enemigos, puzles, sustos, inventario limitado, escasez de munición, curas con hierbas...
Resident Evil 4 (2005), protagonizado también por Leon, marcó el primer cambio de tercio de la saga. Su cámara al hombro hacía el control más cómodo y preciso, sobre todo a la hora de disparar, y afectó a todo el diseño: de los niveles, de los jefes, del tipo de sustos... Este remake beberá…
