¿Sabes esa sensación de estar todavía entre las sábanas, cuando crees que no puedes estar más cómodo… y entonces mueves una pierna y piensas: ¡todavía estoy más cómodo!? Pues eso es un sábado por la mañana. Eso y un desayuno largo, sin prisas, en la mesa del comedor, en vez de en la de la cocina. Y no quitarse el pijama hasta la hora de comer. Un sofá y una manta. El amor bueno, los niños, los perros, todos apretujados mirando la niebla a través de la ventana.
Hablamos en este ¡HOLA! living de la “zona de confort”. Nos preguntamos si debemos abandonarla, para seguir creciendo, o hacernos fuertes en ella, como los pájaros en sus refugios de invierno.
Me gustan los rincones cálidos, las comidas contundentes, los jerséis suaves…