Sus piezas dialogan con lo doméstico, intuitivo y simbólico, sin perder de vista lo funcional. Partiendo de una observación constante del entorno, la práctica de Silva se mueve entre el diseño, la curaduría y la exploración de lo cotidiano.
UNA PRÁCTICA TRANSVERSAL
En su taller en la Ciudad de México conviven piezas terminadas, objetos encontrados, papeles impresos, materiales sin procesar y maquetas en desarrollo. Silva trabaja con sistemas abiertos, donde los objetos se agrupan según forma, función o material. Todo es sometido a un proceso circular de dibujar, cortar, montar, editar, rehacer.
Su práctica es acumulativa y evoluciona entre proyectos. Diseña piezas como espejos con marco de palma, bancos bajos de piedra, lámparas de barro y textiles bordados, ya sea en colaboración con talleres o de forma directa en su…