Los carbohidratos complejos, como los que se encuentran en el pan, la pasta y los cereales integrales, son ricos en minerales, vitaminas y enzimas. Pero cuando los cereales integrales se refinan, se les eliminan los nutrientes vitales. Por ejemplo, durante el proceso de molienda del trigo se le extrae el germen, un ingrediente vital, así como la mayor parte del salvado (la fibra que ayuda en los procesos digestivos y ayuda a evitar el estreñimiento). ¿Por qué? A veces, por pura comodidad y economía, al permitir una conservación prolongada con menos precauciones.
El pan blanco, el arroz y la pasta de sopa convencionales, los cereales comerciales (y azucarados!) del desayuno, las galletitas saladas y bollería están «limpios», desde luego: los procesos industriales han «blanqueado» (eliminado) lo más valioso de su…