Ricas en fibra, vitaminas, minerales y sobre todo, proteína vegetal, las legumbres son un auténtico tesoro nutricional. A esto hay que sumarle el hecho de que sean muy económicas y fáciles de conservar.
Versatilidad. Otra de sus ventajas es que ofrecen muchas posibilidades. Para empezar, además de secas, pueden adquirirse también en otros formatos: cocidas y en conserva, como harina, congeladas... Y ya una vez en la cocina, dan un juego enorme con infinidad de opciones más allá del típico estofado o guiso. Todo ello ha contribuido a su consumo y popularidad.
Sabores de toda la vida. Fabada asturiana, cocido madrileño, potaje de vigilia... Sin duda, las legumbres son parte fundamental de la tradición culinaria de nuestro país. Tanto, que su cultivo ha dado lugar a ocho legumbres con Indicación…