Durante el mes de septiembre de 2017, con solo doce días de diferencia, México se ha visto sacudido por dos fuertes terremotos. El primero de magnitud de 8.1 ha sido el más fuerte en casi más de un siglo y localizó su epicentro en la costa del Pacífico. El segundo, de 7.1 y con epicentro en el estado de Morelos, centró su máxima incidencia en el centro del país. Además, y curiosamente, este se produjo precisamente cuando se conmemoraba el 32 aniversario del terremoto de 1985, donde más de 10.000 personas encontraron aquí la muerte.
Aunque pueda parecer un hecho extraño, los científicos apuntan que los sismos de esta magnitud pueden provocar tensiones cercanas y provocar nuevos movimientos, de ahí, que, aunque parezca poco común, dos terremotos tan cercanos son…
