En The mask of Nostradamus (1990), James Randi, el famoso ilusionista conocido por su beligerancia contra todo lo paranormal, desmitifica el carácter profético atribuido a las Centurias. Citando al escritor Eugene Parker, autor en 1920 de un ensayo sobre las técnicas de adivinación, describe la técnica empleada por el profeta francés: “Adapta sucesos pasados y los colorea a su aire, de manera que queden irreconocibles, colocándolos después en un tiempo futuro. En segundo lugar, describe una serie de posibilidades bien elegidas, basadas en las condiciones contemporáneas. Y, en tercer lugar, hace una serie de predicciones al azar que son improbables, pero aun así posibles”.
Es probable que así sea, y que los temores que acecharon al hombre en el contexto de aquella época se repitan cíclicamente para desembocar en nuestros…
