La búsqueda de Óscar Fábrega en el ámbito del misterio –y más concretamente en el misterio de las religiones– comenzó a muy temprana edad, y después de ver Indiana Jones en busca del Arca Perdi da, y luego Los diez mandamientos, de Cecil B. De Mille. Reconoce que nunca ha sido creyente, pero sí es cierto que, durante la adolescencia, cuando comenzó a acercarse a los temas de misterio, dejaba muchas puertas abiertas que, luego con los años, ha ido cerrando. Así pues, se define como “sanamente escéptico, pero nunca creyente y nunca negacionista” y, no se olvide, andaluz de Almería a mucha honra.
¿CUÁLES SON TUS PRINCIPALES REFERENTES EN EL ÁMBITO DEL MISTERIO?
–En primer lugar, dos pilares esenciales: la revista MÁS ALLÁ, que devoraba con pasión cada mes,…
